Posts Tagged ‘Brad Childress

03
Nov
10

To panic or not to panic

El tema caliente esta semana en la NFL es la rescisión del contrato de Randy Moss por parte de los Minnesota Vikings. Cuando no es por una cosa es por otra, pero la franquicia del estado de los diez mil lagos está en el ojo del huracán desde que la temporada comenzara. Poco hay que contar ya a estas alturas sobre el tema Moss. Los medios hierven día y noche, y a estas alturas conjeturan qué equipos están a la caza del receptor. Suenan prácticamente todos menos Vikings y Patriots, y cada día que pasa algún equipo se autodescarta y otros se suman a la puja. Por lo tanto, en ese frente poco hay que comentar. Es cuestión de días que se resuelva el misterio y Moss fiche por algún equipo con más o menos expectativas de éxito.

Por otra parte, he decidido no sorprenderme ya con nada que pase en los Vikings. Son un equipo a la deriva, saliendo del oasis para afrontar su particular travesía del desierto. Las derrotas siguen y afortunadamente para ellos, la culpa está muy repartida: Brett Favre, Brad Childress, Jared Allen y el front seven, el cuerpo de receptores, la línea ofensiva. Menos Adrian Peterson, todos están consiguiendo su cuota de protagonismo en la prensa local. Miro el roster y flipo una vez más: uno de los mejores quarterbacks de la historia, uno de los dos mejores running backs de la liga, el rookie ofensivo de la temporada pasada, el teórico mejor defensive end de la liga, etc. Todo esto para estar empatados con los Lions en la cola de la división.

Childress, en el ojo del huracán.

¿Va a ir la cosa a mejor? Los partidos pasan, las decepciones se suceden domingo a domingo. Las predicciones de principios de temporada pronosticaban un 11-5. La situación actual es de 2-5. Por tanto, habría que ganar todo lo que queda para cumplir las expectativas. Si analizamos el calendario, los Vikings han pasado ya la parte más complicada de su calendario, y si enumeramos las derrotas (Saints, Dolphins, Jets, Packers y Patriots) podemos observar que son ante 5 potenciales ganadores de sus respectivas divisiones. En teoría ahora empieza la parte más sencilla. Una sencillez relativa, que incluye recibir a los Packers, enfrentarse dos veces a los Bears o visitar Philadelphia y Washington.

¿Hay posibilidades de remontada? Yo creo que sí. Alcanzar los playoffs va a pasar principalmente por los dos partidos contra Chicago. Los Bears tienen que disputar los cuatro partidos más difíciles que ya ha afrontado Minnesota: los tres mejores de la AFC Este (Patriots, Jets y Dolphins) más la visita al Lambeau (Packers). Esto debería equilibrar los balances de los dos equipos, contando, claro está, con que los Vikings sean capaces de solventar con éxito los partidos teóricamente sencillos (Arizona, Detroit, Buffalo) y ganar por lo menos dos de los tres enfrentamientos contra la NFC Este (Philadelphia, N. Y. Giants y Washington).

El partido de este domingo ha de ser una victoria segura. No ganar a un equipo cuyos quarterbacks son Max Hall y Derek Anderson puede provocar muchos suicidios en Minneapolis. La cabeza de Childress está en posición para ser guillotinada, los receptores van a tener que justificar de alguna forma que la baja de Moss no es relevante, Allen tiene más hambre de sacks que nadie en la liga. La buena noticia es que, por lo menos esta semana, no se habla de Favre.

Y mientras tanto, en Minneapolis se multiplicaban las plegarias colectivas por la vuelta de Sidney Rice…

Sidey Rice, receptor lesionado de los Vikings.

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07
Sep
10

Una serie de catastróficos errores

Muchas veces los aficionados nos sentamos en nuestro sofá y juzgamos un partido creyendo tener la solución a todos los males de nuestro equipo. Y esa solución seguramente nos parezca de lo más verosímil. Pues en la mayoría de los casos se nos escapará información, matices, antecedentes o simplemente nos faltarán conocimientos, que hacen que el tipo que cobra millones de dólares por gestionar el equipo no obre como nosotros. Sin embargo, uno se planta y observa situaciones como la gestión de los Vikings de los puestos de quarterback en esta offseason y pregunta: “¿se me escapa algo o esto es la peor gestión posible que se podría haber hecho?”.

Pongámonos en antecedentes. En enero, Brett Favre, quarterback de 40 años y abuelo de una criatura (eso es otro cantar), a la par que futuro hall of famer y uno de los mejores jugadores de la historia, disputó la final de conferencia con los Vikings en la que se lesionó de gravedad en el tobillo. Esto dejaba en el aire su continuidad o no una temporada más. Todos nos imaginábamos que sí continuaría, como finalmente ha ocurrido, pero en aquel momento no había nada seguro. Pasó febrero, marzo, abril, mayo y junio, incluidos draft y negociación de agentes libres, tras lo cual los Vikings, comandados por Brad Childress, se presentaron en julio para iniciar el training camp con 3 quarterbacks y a la espera de lo que hiciera Favre. Estos eran:

  • Tarvaris Jackson. 27 años. Elegido por los Vikings en segunda ronda del Draft de 2006 procedente de Alabama State. Ha jugado 30 partidos en 4 temporadas, con un QB rating de 77,9 y un índice de touchdowns por intercepción de 21-18.

  • Sage Rosenfels. 32 años. Elegido por los Redskins en cuarta ronda del Draft de 2001 procedente de Iowa State. Ha jugado 32 partidos en 9 temporadas, con un QB rating de 81,2 y un índice de touchdowns por intercepción de 30-29.

  • Joe Webb. 23 años. Elegido por los Vikings en sexta ronda del Draft de 2010 procedente de UAB (University of Alabama at Birmingham). Debuta esta temporada. Fue drafteado como wide receiver pero jugaba sobre todo de quarterback en la universidad. Childress ha decidido utilizarlo como esto último.

Error nº1: El año pasado, antes de fichar a Favre, el entrenador Brad Childress se pasa todo el verano tratando de convencer al mundo de que Jackson y Rosenfels son quarterbacks idóneos para conducir a los Vikings a la gloria.

Al final se le apareció la virgen en forma de fichaje, y Brett realizó una de las mejores, si no la mejor temporada de su vida. Sí, a los 40 años.

Error nº2: Acaba la temporada, con la lesión de Favre, y su edad ya nombrada, y Minnesota deja pasar en el draft a un jugador como Jimmy Clausen y dos veces (¡dos!) a Colt McCoy.

¿Qué excusa ponen en Minnesota para no empezar a pensar en construir un proyecto de futuro? Clausen o McCoy no hubieran sido titulares con Favre, por supuesto que no. Pero aparte del enorme valor que podría tener en sus carreras compartir equipo con “El hombre de todos los récords”, los Vikings hubieran puesto ya la primera piedra sobre la que construir el futuro de la franquicia, que cada día parece más una pistola con una sola bala en la recámara: o es ahora, o ya no será nunca.

Error nº3: En la agencia libre los Vikings no se preocupan por contratar a buenos jugadores que estaban en el mercado, como Donovan McNabb.

Es cierto, sí ya te lo has jugado todo a que Brett Favre vuelva, fichar a McNabb no tiene sentido, porque no va a ser un suplente, pero es cuando vemos claro a qué juega Childress: o Favre o el fracaso.

Empieza la pretemporada, y Ronsenfels se saca de la manga un partido de 125,9 de rating y 3 TD (touchdowns) ante los Rams y otro de 1 TD y 71 yardas con un 5/6 en pases completos contra los Seahawks. La mejor actuación de Jackson es en el partido contra los 49ers, donde completa 7 pases de 11 para un QB rating de 71,4. Ningún TD en los 4 partidos. A todo esto, Joe Webb se gana al público con actuaciones deslumbrantes, como el último partido, contra los Broncos.

Error nº4: Childress tenía decidido desde el mes de junio que su QB reserva iba a seguir siendo Jackson, pasara lo que pasara.

Rosenfels fue fichado en marzo de 2009 por el vicepresidente de operaciones de los Vikings, no por Childress, que nunca lo quiso en el equipo. En su primera temporada no disputó ni un solo snap en temporada regular. Sin embargo, los grandes números de Rosenfels en esta pretemporada han dejado mal al head coach. Rosenfels ya no ha aceptado ser el QB3 por detrás del paupérrimo Jackson tras haberle ganado la batalla en el campo, y ha sido traspasado a los Giants, donde será el escudero de Eli Manning.

Por tanto: QB1 Favre, QB2 Jackson y QB3 Webb. Si todo sale bien para Favre y los Vikings hacen buena temporada, toda esta serie de catastróficos errores quedará en nada, y Brad Childress aparecerá ante los aficionados como un buen entrenador. Si algo falla en el frágil tobillo de Favre, que se preparen para el fracaso en Minneapolis, y todo lo que no sea echar a Childress será otro error.