Posts Tagged ‘Chiefs

09
Ene
11

Previa wild card II: domingo por la tarde

Suelo abstenerme de hacer predicciones en mis previas. No sé por qué. Tengo miedo de quedar mal o algo por el estilo. Pero visto lo visto (y mis 163 aciertos en temporada regular), debería empezar. En “petit comité” aposté (al estilo del blog Zona Roja) por un Saints +0 y un Jets +0. Acerté sólo una, pero cuando preveía un partido apretado en el Qwest Field no me equivocaba, y eso siempre le sube a uno la moral.

No vi el partido de los Jets y los Colts. No es fácil quedarse hasta tan tarde siendo época de exámenes. Por los highlights, deduzco que fue la leche. Sí vi el partido de Seattle, y disfruté como un enano. De un año a otro no recordaba esa magia especial que tienen los playoffs y que elevan al cuadrado el drama en cada jugada. La tragedia, sobre todo a partir del descanso, ronda cada drive del equipo que va por debajo en el marcador. No voy a hacer una crónica, para eso leeros la de Mariano Tovar, que está muy bien. La que ha escrito sobre los Colts y los Jets está aún mejor, muy recomendable.

Después de la primera jornada de playoffs, uno sólo espera que continúe el nivel. Esta tarde intentaré ver los dos: el primero porque los Ravens me gustan cada día más, el segundo porque es el partido de la semana. El problema está en que a la misma hora (entre un partido y otro) se juega el derbi valenciano, el de “xotos” contra “granotes”, y me va a costar un poco distinguir los placajes de Ray Lewis con las hostias de Ballesteros, las carreras de DeSean Jackson con las internadas por la banda de Vicente. Y lo peor es que tengo que hacer una crónica. Supongo que si se me escapa un TD entre líneas lo entenderán.

BALTIMORE RAVENS – KANSAS CITY CHIEFS


Domingo 9 de enero de 2011 – 19:00 (Canal+ Deportes y Canal+ Deportes HD en España, CBS en Estados Unidos)

Qué ganas tengo de ver otro duelo Pittsburgh-Baltimore como el de hace dos años. Son partidos preciosos, en los que da igual que anoten pocos puntos porque te lo pasas de cine. El factor sorpresa de estos playoffs ya está cubierto con los Seahawks. Bien es cierto que una victoria de los Chiefs no sería tanta sorpresa. Acabaron 10-6 la temporada regular, y sólo perdieron en casa el intrascendente último partido contra los Raiders, y lo hicieron para que los Raiders pudieran decir que ganando todos los de división se habían quedado fuera.

Los Ravens van a tener que enfrentarse a todos sus rivales fuera de casa, excepto en una hipotética final de conferencia contra los Jets. ¿Qué significa esto? Que va a ser difícil vencer en el Arrowhead Stadium, en el Heinz Field y en el Gillette Stadium, pero no es algo que no hayan hecho antes. Recordad el partido de wild card del año pasado, con la victoria 33-14 de los Ravens en Foxborough.

Los Chiefs empezaron siendo la sorpresa y acabaron haciendo menos ruido pero han dejado fuera a todos unos Chargers. Tenían un calendario fácil al haber quedado últimos el año pasado en la AFC Oeste, pero aún así, es un equipo que ha mejorado una barbaridad. Mi pronóstico es que ganan los Ravens, pongámosle +3 (entre 4 y 7 puntos de diferencia).

La previa del partido de las 22:30 la haré durante la tarde.

Dos indirectas de los Reyes Magos en cuanto a este blog.

29
Sep
10

A los que no se esperaba

Esta es la semana de hablar de Michael Vick (otra vez), del partidazo con prórroga entre los Saints y los Falcons, del batacazo de los Redskins o del alud de faltas que impidieron el 3-0 de los Green Bay Packers. Pero también se está hablando de los Kansas City Chiefs, y esto no es tan común. Una franquicia instalada en una dinámica perdedora no suele copar titulares a nivel nacional (de EE.UU.). Estamos en la semana 3 de la temporada regular de la NFL, y cuando quedan solamente tres equipos invictos, sorprende que los Chiefs sean uno de ellos (junto a Bears y Steelers).

Los Kansas City Chiefs fueron fundados en 1960 bajo el nombre de Dallas Texans. En 1962 consiguieron ser campeones de la AFL, y acto seguido se mudaron a Kansas City (Missouri). En el camino, perdieron lógicamente el nombre de Texans, y fueron rebautizados como Chiefs (Jefes). Según la versión oficial, se eligió este nombre en honor a los indios que vivieron un día en la zona, o como los llaman allí, los native american. Ganaron otro campeonato de la AFL en 1966, y tuvieron el “honor” de perder la primera Super Bowl de la historia frente a los Green Bay Packers. Tres años después conseguirían vencer a los Vikings en la cuarta edición de la finalísima, la última antes de la fusión AFL-NFL. Desde entonces no han asomado de nuevo por una Super Bowl, y sólo han ganado su división en 5 ocasiones, por última vez en 2003. La última aparición de los Chiefs en los playoffs fue en 2006, cuando perdieron en la ronda de Wild Card frente a los Indianapolis Colts. Desde entonces, los Chiefs han pasado su particular travesía del desierto, ganando sólo 10 de los últimos 48 partidos.

Así pues, empieza la temporada con el vago objetivo de mejorar. Es la segunda campaña del entrenador, Todd Haley, que consiguió doblar el año pasado las victorias de 2008 (de 2 a 4, que tampoco es ninguna gesta sobrehumana). Sin embargo, lo más importante en los Chiefs es que las cosas se han hecho en la senda apropiada, y se vislumbra un cambio de actitud palpable en todos los estamentos de la franquicia, desde los jugadores a los aficionados. Al menos eso se transmite en los partidos de casa. Llegar a una Super Bowl no es un objetivo a corto plazo, pero en una monográfica AFC Oeste, mejorar no es una utopía. Para ello se ha contratado este año al ex entrenador de Notre Dame Charlie Weis como coordinador ofensivo, para descargar de trabajo en el playcalling a Haley. La errática defensa fue remendada con unas cuantas piezas para la secundaria (Eric Berry, Javier Arenas) y un nuevo coordinador defensivo, Romeo Crennel. Así, tenemos un equipo que tiene toda la pinta de poder luchar de tú a tú con Raiders y Broncos, dos proyectos cuando menos “a la deriva”.

Llega el 13 de septiembre, y los Chiefs consiguen ganar a los Chargers y dar la campanada en el primer Monday Night de la temporada 2010. Son la sorpresa simpática y aparecen en todas partes. Llega la segunda semana, y vencen a unos Browns muy malos, que además han perdido a su QB titular en el primer partido (un tal Jake Delhomme). Pero es que llega la tercera semana, y ganan a los San Francisco 49ers, quienes parecían dispuestos a reverdecer viejas glorias en el nuevo curso. Los Niners se han quedado en nada según la prensa americana. Así que los Chiefs van 3-0. Pero, ¿por qué desprestigiar al que pierde y no alabar al que gana? ¿Por qué no les damos un poco de crédito a estos Chiefs?

De entre el grupo de franquicias en reconstrucción, que es como se le llama a los equipos malos en la NFL, hay dos grupos: los que hacen bien las cosas y los que dan palos de ciego. Entre estos últimos podemos encontrar a los Bills, los Raiders o los Browns. Hay otros que dan palos de ciego sin estar en reconstrucción, como los Vikings. Y después, están aquellos equipos que, aun a riesgo de hacerlo de forma lenta y a menudo desesperante, eligen la vía de construir un proyecto sólido, tomar decisiones coherentes, y sobre todo, mantenerlas contra viento y marea. Aquí podríamos encuadrar a los Lions, los Seahawks y los propios Chiefs. Pese al 4-12 que consiguieron, los Chiefs jugaron a algo el año pasado, y Haley ganó crédito como head coach. Quedaron últimos en su división, pero mantuvieron el bloque y rellenaron huecos donde otros han hecho borrón y cuenta nueva.

No digo que los Chiefs vayan a batir a los Chargers en su división. Ni siquiera creo que nadie lo esté pensando (aún). Tal vez son proyectos que van en direcciones opuestas, pero los de San Diego son hoy por hoy mucho más potentes que los de KC. No creo que vayan a conseguir más de un 50% de victorias esta temporada, pero se están haciendo fuertes en casa, y tienen un calendario relativamente sencillo. Quizás volver a la postemporada no sea una utopía.

Existe una expresión en castellano, que dice que “al saber lo llaman suerte”. Eso deben estar pensando en Kansas City al leer las crónicas de sus victorias.

Nota: Como advertiréis, no he nombrado apenas a los jugadores de los Chiefs. Quizás debería haberlo hecho, porque Matt Cassel o Tamba Hali son tan artífices de este inicio como el que más. Sin embargo, creo que el líder del proyecto merecía los méritos, al menos esta vez.

14
Sep
10

Week 1: mini-resumen

Llega el lunes, el martes… y la blogosfera footballística se inunda de resúmenes, crónicas, valoraciones, recapitulaciones. Para mí, un novato, que ya me he comprometido a hacer una mini-previa un día en concreto (jueves o viernes), atarme a hacer todos los martes un artículo de resumen es mucha presión. Sin embargo, algo comentaré al respecto.

Los Vikings perdieron en Nueva Orleans frente a los Saints (9-14). Merecidamente, habría que añadir, ya que la descoordinación entre Favre y sus receptores fue evidente, y el equipo no dio un paso adelante en los drives decisivos. La ausencia de Rice puede convertirse en una losa para los de las “Twin Cities”, mientras el QB sólo parece confiar en Visanthe Shiancoe. Nos sabemos este cuento. Los Saints, tras un explosivo primer drive tuvieron algunos problemas en ataque. Ambas defensas estuvieron en su línea del año pasado, aunque en el duelo entre el DT de los Vikings, Jared Allen, y el OT de los Saints, Jermon Bushrod, se decantó del lado de éste último.

En cuanto al resto de la jornada, la vida sigue igual para muchos, para bien y para mal. Los Patriots se impusieron a los Bengals (24-38) y demostraron que tienen la máquina bien engrasada y son aspirantes a todo, comandados por Brady, ahora con melena al viento, y con un brillante Welker que demostró que las lesiones son cosa del pasado (2 TD y 64 yardas en 8 recepciones). Y los Colts siguen sin ponerse a tono. No así Peyton Manning, que continúa siendo… bueno, simplemente Manning: 433 yardas, con un 70% de pases completos para un QB rating de 109,8. Y aún así, van y pierden contra los Texans (24-38).

La sorpresa de la semana inaugural fue, sin embargo, la derrota anoche de los San Diego Chargers frente a los Kansas City Chiefs (14-21). Más allá del viento y la lluvia, los Chargers se toparon contra una defensa muy consistente. Aún así, machacaron en yardas al rival (389 por 197), pero esto demuestra una vez más que las yardas no puntúan. Si pensábamos que la AFC West era de los de San Diego, esperemos un momento, porque puede haber competencia.