Posts Tagged ‘lockout

09
Ago
11

Verano sin ‘golpes’

Hard Knocks es, junto con America’s Game, el mejor producto televisivo del mundo NFL, y probablemente del planeta deporte en general. No conozco ningún equivalente en, por ejemplo, la NBA que iguale en calidad a este reality de la HBO y NFL Films. En realidad, el único reality que me suena del mundo de la canasta es Basketball Wives de VH1, y aunque no me gusta juzgar lo que no he visto, el título ya nos deja caer que estamos hablando de cosas distintas. Y a este lado del charco… ¿qué os voy a contar? Exceptuando Informe Robinson, de Canal+, (de la mejor televisión que se puede ver hoy en día) la forma en la que se vende el deporte a nivel audiovisual se reduce a no dilapidar lo que el producto (fútbol) proporciona por sí mismo: 3D, HD, tropecientas cámaras. El resto se reduce a infinitas horas de amarillismo deportivo. Y de realities mejor ni hablar. El término está tan denigrado en estas latitudes que, hoy por hoy, una característica sine qua non para la realización de un reality en España implica la presencia de sus protagonistas en Sálvame y derivados.

Todo esto venía a que Hard Knocks es un reality de la leche. Se dan la mano football y HBO. ¿Qué más podemos pedir? El resultado no es exactamente una mezcla entre un capítulo de The Wire y la Super Bowl, pero desde el minuto uno, se adivina el sello de la mejor factoría de televisión del mundo. Aunque la primera edición se remonta al año 2001 en el campamento de los Ravens, yo tuve la suerte de descubrirlo el año pasado con los Jets. Aunque no es una lección de cómo funciona este deporte, sí que es el mejor testimonio de cómo se desarrolla la Liga en muchos aspectos que no son actualidad a diario, o que se dan por supuestos en el aficionado medio. La agencia libre, los holdout, el día a día de los novatoss, la mecánica de los training camps, los cortes de jugadores… Una joya.

Darrelle Revis en el cartel de Hard Knocks 2010.

Hard Knocks es sinónimo de pretemporada, igual que lo son las guías de Sporting News o Pro Football Weekly. Sin embargo, este año, el lockout ha trastocado el devenir normal de los acontecimientos y las guías, que normalmente se editan en el mes de mayo, están saliendo a estas alturas de las rotativas, a prisas y carreras. En el caso de Hard Knocks, desgraciadamente, nos olvidamos. HBO y NFL Films no consiguieron que ningún equipo aceptara en cuestión de días la filmación de su pretemporada, así que sólo queda esperar a 2012. Bucs, Falcons y Lions rechazaron el ofrecimiento, mientras que otros equipos, entre los que estaban los Bears y los Broncos, dijeron públicamente que su respuesta sería “no” en caso de recibir la oferta. La cadena ha anunciado que emitirá un especial “10º aniversario” con los mejores momentos de las anteriores ediciones, que además incluirá un “¿Qué fue de ellos?”.

Este año suponía una oportunidad inigualable para ver qué se cuece en un vestuario en estas fechas. Cuatro meses de offseason concentrados en pocas semanas hubieran sido capaces incluso de eclipsar las charlas de Rex Ryan del año pasado. ¿Os imagináis ser partícipes de los gritos de Belichick a Ochocinco en los Patriots? ¿O contemplar los entresijos de la súper producción que se intuye en Philadelphia? ¿O compadecer a Henne en la psicosis de quarterbacks que se vive en Miami? Esta vez nos quedamos con las ganas.

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23
Nov
10

A por mi trozo de pastel: el lockout

Conforme nos vamos acercando al final de la temporada 2010, la amenaza del cierre patronal para la próxima temporada se acerca y se hace más grande. A pesar de que la liga se encuentra a las puertas de sus semanas más atractivas y emocionantes, muchos de los fans tienen las vistas ya puestas en 2011. Así que este artículo va principalmente dirigido a los aficionados de los Bengals, Cowboys, Vikings, Lions, Broncos, etc. Cuando os imaginéis la reconstrucción… ojo. A lo mejor ha de esperar a 2012.

La cuestión es la siguiente, grosso modo: el convenio colectivo de la NFL expira al final de esta temporada. Los propietarios consideran que alargarlo en 2006 fue un error porque concede unos réditos excesivos para los jugadores, toda vez que la patronal tiene que recuperar las grandes inversiones realizadas en los últimos años, especialmente con la construcción de nuevos estadios. Los jugadores se sienten protagonistas del negocio y como tales quieren ser retribuidos.

El Cowboys Stadium durante su construcción.

De momento, el tablero de negociaciones parece que está parado durante la temporada regular. La pelota está en juego y todo el mundo se divierte. En febrero, sin embargo, vendrán las prisas: la negociación copará titulares y todo el mundo se preocupará apresuradamente. Pero en la actualidad ninguna de las dos partes está tomando un papel activo en las negociaciones, más allá de lanzarse pullas en los medios de comunicación.

Como decíamos, los propietarios están convencidos de que la extensión del acuerdo en 2006 fue fruto de un mal movimiento del anterior comisionado, Paul Tagliabue, que quiso dejar en herencia la paz social entre sindicato y patronal. Este convenio consiste en que los jugadores se llevan el 60% de los beneficios, a la vez que las 15 franquicias más ricas subsidian a las 17 más pobres. Este sistema hace que muchas franquicias mantengan sus ingresos bajos falseándolos, para así poder mantenerse en el grupo de los 17.

Ahora, los propietarios proponen que los jugadores mantengan su porcentaje del pastel, pero de un pastel más pequeño. Hoy por hoy, se apartan 1.000 millones de dólares de los 9.000 de beneficios como créditos para sus gastos de inversión. Debido a que los estadios pagados por los contribuyentes empiezan a ser cosa del pasado y los equipos se enfrentan a grandes hipotecas, los propietarios exigen que esa cantidad aumente hasta los 2.500 millones de dólares. Así que el “trozo de pastel” para los jugadores pasaría de 4.800 millones de dólares a “sólo” 3.900 (un 18% menos). A nadie le gusta que le bajen el suelo un 18%, y menos cuando la empresa va bien. Los propietarios dicen que están tomando riesgos y disminuyendo sus beneficios, pero es que la NFLPA (National Football League Players Association, el sindicato) pide los libros de cuentas, y los jefazos dicen que “ni hablar del peluquín”.

El sindicato de jugadores, la NFLPA.

Los posibles escenarios en caso de que no se cierre un acuerdo son dos: el cierre patronal y la huelga. Básicamente es lo mismo, cambiando el protagonista. El cierre patronal tiene como agente a los propietarios, mientras que en el otro caso serían los jugadores los que se pondrían en huelga ante las condiciones de la propuesta de los propietarios. En cualquiera de los dos casos, el resultado es que se deja de jugar, que es lo que como espectadores nos atañe.

¿Quién tiene la sartén por el mango? Parece que pase lo pase, el acuerdo saliente va a perjudicar a los jugadores, al menos en comparación con el actual. La cuestión está en hasta donde conseguirá la NFLPA que el núcleo duro de propietarios agresivos rebaje sus demandas. La nobleza de la liga, cuyos exponentes son Tom Brady, Peyton Manning o Darrelle Revis, puede llegar a aguantar un lockout (cierre patronal), pero no se puede decir lo mismo de los jugadores de nivel medio-bajo. Los propietarios, por su parte, no parecen tener miedo a ese cierre, porque mantendrían los ingresos de derechos de televisión aunque no haya liga, con lo que sus beneficios sólo se reducirían un 50% (al ahorrarse también los sueldos de jugadores y empleados).

Sea como sea, estamos en un juego de órdagos, faroles y envites al más puro estilo de los naipes. Lo que me parece absurdo es que el espectáculo deportivo más lucrativo de EEUU, sin haber notado la crisis en exceso, esté a punto de echar el cierre en 2011 por culpa del reparto de beneficios. Espero que a última hora  ambas partes comprendan su responsabilidad y dejen a un lado el cinismo, porque lo principal en este asunto es que tengamos NFL el año que viene.