Posts Tagged ‘rookies

04
Sep
10

La era Bradford

2010 seguramente sea recordado en St. Louis como el año cero de la era Bradford. O al menos eso esperan en Missouri. El quarterback Samuel Jacob Bradford, formado en la universidad de Oklahoma, se enfrenta a su primera temporada como profesional. Fue escogido en la primera elección global del draft 2010 por los Rams tras una carrera universitaria espectacular, ganando el Heisman Trophy como sophomore (jugador de 2º año) y consiguiendo el récord absoluto de yardas de pase de su universidad. Para los seguidores de St. Louis Sam Bradford es el remedio a todas las enfermedades de los Rams, la panacea, el agua bendita que sanará todas sus heridas. Lo tiene todo para triunfar, pero ¿puede realmente tener un impacto notable en la temporada que empieza?

El chico lo tiene todo. Es rápido, increíblemente preciso y lee las defensas mejor que la media de quarterbacks titulares. El único problema es su hombro derecho. La pasada temporada sufrió un esguince en la articulación acromioclavicular (comúnmente luxación de clavícula) que le hizo perderse tres partidos, y de la que recayó al reaparecer. Se ha operado en esta offseason, pero planea una sombra de preocupación al respecto. Sin embargo, con el contrato que le han firmado de 50 millones de dólares garantizados (que pueden llegar a 86 millones) por seis años, en St. Louis probablemente se han hecho con el mejor equipo de fisioterapeutas y médicos del mundo. Muy seguros tienen que estar en los Rams para haberlo convertido en el rookie mejor pagado de la historia. Literalmente, el futuro de la franquicia está sobre sus hombros.

El año pasado los Rams tuvieron un ratio de touchdowns por intercepción de 11-21, lo que da una idea del pobre nivel de su ofensiva y sus quarterbacks. Es indudable que Bradford va a mejorar el nivel que había, pero quizás no sea conveniente “quemarlo” tan pronto en un equipo que ha usado 41 quarterbacks en 15 años. Si el teórico reserva A.J. Feeley está sano después de su lesión en el partido 3 de pretemporada, creo que deberían empezar la temporada con él. Es comprensible que estén impacientes en St. Louis por ponerse en manos del rookie, más aún con sus dos últimos ensayos de preseason, en los que hizo QB ratings de 125,0 y 153,5 respectivamente. Pero empezar la temporada en el banco puede suponer quitarle presión a Bradford, que va a tener muchos años por delante para hacerse con el equipo.

Aunque Steve Spagnuolo (el entrenador de los Rams) aún no ha hecho pública su decisión, mucho me tendría que equivocar para que el pick nº 1 del pasado draft no sea titular contra los 49ers. Es comprensible que cuando te gastas tanto dinero y generas esa expectación, el público te pida que juegue. Mientras Spagnuolo se lo piensa, los columnistas de la ciudad le exigen que Bradford sea su QB1. Suponiendo, pues, que así va a ser, el objetivo de Bradford en esta temporada ha de ser coger confianza y adecuarse al juego profesional. No se le puede pedir que lidere el ataque con un juego por aire en su año rookie, sino que debería manejar la ofensiva simplemente de manera correcta, dejando el peso de la anotación y el riesgo al RB Steven Jackson. Los Rams fueron el peor equipo de la liga en 2009, y mientras Bradford vaya cogiendo galones, deberían centrarse en que progrese como jugador y como líder, a la vez que mejoran sus estadísticas como equipo. Siendo el peor ataque y la segunda peor defensa, no es difícil hacerlo, teniendo en cuenta que forman parte de una muy devaluada NFC West.

Sam Bradford es un jugador con un gran futuro por delante. De él mismo, pero también de los Rams, depende que se convierta en uno de los mejores quarterbacks de la liga o en otro proyecto fallido de estrella (véase JaMarcus Russell).

Edito: una hora después de publicar este post, Bradford ha sido confirmado como QB1 para el primer partido de la temporada. Antes escribo…

20
Ago
10

El duro camino de Demaryius Thomas

Un día del pasado mes de julio, Demaryius Thomas se quitaba los zapatos y el cinturón para pasar por un detector de metales. Se encontraba  en el Federal Correctional Institution, un penal de mujeres situado en Tallahassee (Florida). El motivo de su estancia allí era una visita para ver a su madre y a su abuela, que cumplen condena por tráfico de drogas en esa cárcel desde 2000.

Era una noche de marzo cuando los gritos de la policía despertaron a Demaryius. Los agentes arrestaron a su madre y a su padrastro, pero ella les pidió que le permitieran dejar listos a sus hijos para ir a la escuela, como un día cualquiera. Así, los levantó, los vistió, les sirvió el desayuno y preparó sus mochilas. Entonces salió con ellos a esperar el autobús, los abrazó y les dijo: “Os veo a la vuelta. Os quiero”. Pero no hubo “vuelta”. La madre de Demaryius Thomas, Katina Smith, fue condenada a 20 años de prisión por posesión de cocaína con intento de distribución. Su abuela, Minnie Pearl Thomas, fue menos afortunada y la sentencia fue de dos cadenas perpetuas con posibilidad de condicional a los 40 años.

Ahora, Demaryius es un proyecto de estrella en la NFL. Es el wide receiver en el que recaen todas las esperanzas de los Denver Broncos. Thomas fue elegido en primera ronda del draft de este año, procedente de Georgia Tech. Fue elegido en la posición 22, siendo la primera elección de la franquicia de Colorado en el draft de este año (incluso por delante de la estrella universitaria Tim Tebow, número 25). Pero llegar ahí, si no es tarea fácil para ningún jugador, lo ha sido menos para Demaryius.

Los padres de Thomas nunca estuvieron casados. Su madre se quedó embarazada a los 15 años, y tuvieron una custodia compartida con buenas relaciones. Posteriormente, su padre ingresó en el ejército, por lo que desde que tiene uso de razón, Demaryius ha vivido con su madre. El ambiente no era el mejor para que creciera un niño, con extraños entrando y saliendo de la casa a todas horas. Él dice que ya era lo suficientemente maduro como para saber lo que pasaba, y que lo que más temía era el desenlace que se dio la noche del 15 de marzo de 2000.

Con su padre entre Kuwait y Arabia Saudí y su madre y su abuela en la cárcel, fueron los tíos de Demaryius, los Brown, quienes se hicieron cargo de él, no sin antes pasar por casas de otros familiares, donde por lo visto había demasiada gente o más drogas. En casa de los Brown, donde también vivió con sus tres primos, Demaryius encontró la estabilidad que necesitaba. Fue bautizado, su tío lo ponía a trabajar en el jardín desde bien temprano, y las normas de llegar a casa eran estrictas. Se centró en los estudios y el deporte, y se convirtió en un atleta de primer nivel.

Hubo un tiempo en el que Thomas era esquivo cuando se trataba de hablar de su madre. Si estaba triste, nunca se lo decía a sus tíos, y por las noches, como él mismo cuenta, se acostaba llorando. La echaba de menos. Sin embargo, este invierno, en las entrevistas previas al draft que le hicieron los equipos, Demaryius Thomas hablaba orgulloso de su madre y de su abuela. Durante toda su adolescencia, hablaba varias veces a la semana con ellas por teléfono, y su madre se ponía a sí misma como el ejemplo de lo que puede pasar por elegir el camino equivocado. Ahora parece que todas las circunstancias de su infancia y adolescencia juegan a su favor, y el entrenador de los Broncos, Josh McDaniels, elogia su carácter a la vez que le augura un gran futuro: “Sabemos de las cosas por las que ha pasado, pero no ha dejado que le afecten en el tipo de persona en el que se ha convertido”.

La visita a la cárcel de Tallahassee finalizaba con llantos y abrazos, pero ahora las reclusas sólo tienen la vista puesta en el 12 de septiembre. Ya planean pintarse la cara y dibujar el número 88 con cinta aislante en sus camisetas color caqui, porque ese día Demaryius Thomas debutará en la NFL contra los Jacksonville Jaguars.

Fuente: denverpost.com